jueves, 15 de marzo de 2012

Qué difícil es hacer la puerta de un rascacielos...

,,,y en la Torre Iberdrola han hecho esto. No es un tema fácil, que se lo pregunten a Mies.


















El lunes me di un paseo para observar el excelente edificio de Ferrater, que comparte plaza con el siempre discutible de Krier. De esto ya hablamos a partir de las fotos de VAUMM.

https://picasaweb.google.com/112533451533305864858/20120309PlazaEuskadi#

De todos modos, para pintoresquismos en torres, la bandera de la Torre Espacio en Madrid es lo más curioso de la arquitectura de los últimos años. Recuerda a las que se colocaban al cubrir aguas en las obras de antes:

2 comentarios:

  1. De los mejores, para mi gusto, los elegantísimos accesos de las torres de Oiza: BBVA Torres Blancas.

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  2. Sí, ya lo decía Oíza: una torre "pesa", y hunde el suelo a su alrededor.
    En el BB apuró al límite. Incluso produce un poco de agobio los 2.26m del muro cortina al pasar bajo ellos. Si se estira el brazo, se toca el canalón de borde del muro cortina (el que puso para recoger los goteos con óxido del acero cortén). Ese edificio es de lo mejor que se ha hecho en España nunca. Entras en una torre de 100 metros y no te enteras. También ayuda que la aproximación es lateral, no frontal como en el Seagram de Mies, pues delante de la torre del BB hay un estúpido aparcamiento en superficie para el Corte Inglés de Nuevos Ministerios.
    En resumen: se pone la entrada por debajo de la cota cero (la torre pesa y "hunde" el suelo), se retranquea el acceso respecto al muro cortina del edificio (que queda a modo de tejido tenso sobre la estructura, y Oíza refinó al máximo esta poética al ponerle una estrecha tira vertical ciega en uno de los lados cortos que simula la cremallera que cierra el "vestido" del edificio)y el acceso es en escorzo,lateral, no frontal (esto viene fijado por el entorno). La mejor manera de hacer el acceso a un rascacielos que he visto.
    De las peores: la de las Torres Kio en Plaza de Castilla que hacen justamente todo lo contrario. Es ridículo entrar a un edificio enorme con una puerta como el que entra a un portal de un edificio de cuatro plantas, igual que lo es el que el acceso esté elevado, pues se entra en una competición estúpida con la altura del edificio, que se te viene encima con una entrada frontal directa que busca acojonar al usuario. Mies matiza muchísimo este efceto de frontalidad en el Seagram, con el pórtico, el retranqueo del acceso del muro cortina, la marquesina...y asñi y todo, la idea de plantarme frontalmente ante un rascacielos para entrar en él me desasosiega.

    Esto de hacer una especie de catálogo de los mejores recursos que uno conoce en temas arquitectónicos es siempre tremendamente útil, especialmente si uno puede conocer los de los demás.
    Un saludo.

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