domingo, 13 de octubre de 2013

De Madrid al suelo: El suelo de Madrid

Se hace eco Javier Marías hoy en El País Semanal de esa especie de 98 madrileño en el que nos sumimos todos tras el Madrid-is-fun.
http://javiermariasblog.wordpress.com/2013/10/13/la-zona-fantasma-13-de-octubre-de-2013-y-luego-van-y-lo-cuentan/
javiermariasblog

No puedo otra cosa más que coincidir de nuevo con su lamento por el granitizado de los suelos de la capital. En este blog he hablado mucho de ello y debería ser una de las preocupaciones de los arquitectos que pretendemos preservar las ciudades.
El conservacionismo se ha centrado fundamentalmente en la fachada. El suelo urbano, los tejados, los tabiques interiores, los usos, las instalaciones, parecen no formar parte del documento histórico que constituye una ciudad europea.
En los últimos años hemos asistido al destrozo del último resto de los bulevares de Madrid, la Plaza de Santa Bárbara y, como nos recuerda el novelista en su columna, del propio Paseo del Prado y la Castellana, con firma nada menos que de Siza. Como suelo hacer siempre que hablo de estas cuestiones cierro con la imagen de Valle Inclán en la Castellana, imagen que era posible hasta hace menos de 10 años, imagen que nos hemos cargado sin mayor contemplación y con el beneplácito de las mejores firmas de la arquitectura:

Imagen ampliada

A veces incluso hemos regranitizado a peor lo que ya era granito, pero bien resuelto. La acera del Banco Central (actual Instituto Cervantes) estuvo desde los tiempos de Palacios coordinada con el despiece de la fachada. Ese tramo de Barquillo, en el que me hizo reparar Alberto Campo, era otro resto de cuando las ciudades no eran sólo fachada. En una de mis últimas visitas al centro de la ciudad comprobé que la acera se había homogeneizado, sin mayor contemplación, sin mayor reflexión. No he conseguido en la red ninguna imagen que delate la fechoría. Yo tampoco tuve la precaución de hacerlo en su momento.















Hace tres años os contaba estas cosas, entonces desde delicious

2010/01 Estos dos meses he andado poco por la red. Lo que sí he hecho es andar por Madrid y estoy disgustado. ¡Se están cargando el suelo de Madrid! En diciembre, Tristana, una compañera de Madrid se lamentaba del sistemático tapado de poros que estaba haciendo el Ayuntamiento en la Castellana, sustituyendo lo que un día fue un bulevar por un monumento a la losa de granito. “Siempre nos quedará el Bulevar de Santa Bárbara” dije “¿No has visto lo que están haciendo ahí?”. El 3 de enero aparqué el coche en Fernando VI, junto a la Duquesita (os recomiendo los chevaliers, estupendos para una meriendilla). Al llegar a lo que un día fue un bulevar me hinqué de rodillas cual Heston en Planeta de Simios y grité “yo os maldigo”. Lo que han perpetrado no está firmado por un arquitecto de esos que se llaman hoy paisajistas, sino por nada menos que Nieto/Sobejano. Es todavía peor que el atentado que se perpetró en el Boulevard donostiarra y en el que se debieron basar en alguna visita a San Telmo.
Plaza Santa Bárbara Madrid
Nueva plaza de Santa Bárbara en Madrid
La plaza de Santa Bárbara y su templete de piedra
Imagen 1

Reforma de la Plaza de Santa Bárbara
El último link es una charla sobre la evolución de las obras. Como veis esta gente no se da cuenta de lo que está pasando. Es un desastre, sobre todo lo del quiosco. La Castellana va por el mismo camino…

Valle-Inclán en la Castellana
La foto de Valle Inclán paseando por los bulevares, ya es sólo una foto en blanco y negro. Hace diez años ese paisaje todavía existía en la capital. La verdad es que sorprende el respeto que nuestra sociedad tiene por las fachadas de los edificios históricos no se traslade al suelo. El suelo, tan histórico o más que esas fachadas, ese suelo, nos lo estamos cargando. Pasó con la acera de granito del Banco Central de Palacios en la Calle de Alcalá y luego en Barquillo, pasó con los bulevares, con la Castellana. Nos han quitado el suelo de Madrid… y de muchos otros sitios. El jardín de Cristina Enea en Donosti es ahora un jardín oriental… los arquitectos no se ocupan del suelo, la quinta fachada de la que hablaba Le Corbusier no era sólo la cubierta, también era el suelo, la calle la acera, los parterres casposos, las fuentes, los adoquines, los bordillos...

Ya veis que el asunto no se me va de la cabeza. Cuando en un sitio sin importancia de Vitoria me quitaron los terrizos, volví a acordarme de la Castellana. Siento repetirme:

http://pepinomartini.blogspot.com.es/2013/09/los-vecinos-no-quieren-arena.html





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