domingo, 16 de junio de 2013

Javier Carvajal

Me he enterado esta mañana (h)ojenado El País a través del In Memorian de Vicens. La necrológica aparecía ayer en el mismo periódico, recogiendo unas declaraciones del actual director de la ETSAM.
http://www.abc.es/cultura/20130614/abci-carvajal-201306141547.html
De Carvajal tengo dos recuerdos.
El primero fue en las Navidades del 85. Era el último día de clase antes de las vacaciones. Yo era alumno de elementos de composición en su cátedra, con Ignacio Mendaro, y sabía que Carvajal había sido operado de apendicitis. Ante mi sorpresa, aquella mañana apareció en la escuela, dijo algo de que le tiraban un poco los puntos, parecía escapado del hospital, con mala cara, y anunció: "quería daros un mensaje de Navidad". Creo que esta escena resume el entusiasmo que quiere contar Maldonado en la necrológica. Su ideología, distante de la mía y de la imperante en la escuela, fue expuesta en aquel mensaje de Navidad. Y, aunque lejano en las ideas (siempre sorprendía con aquellos curiosos ejercicios para fin de carrera que podían ser un monumento a Isabel la Católica en la Colina de los Chopos o la restauración de la trama del Palacio del Buen Retiro en el Barrio de los Jerónimos), su entusiasmo llegaba a todos, junto con el respeto por una obra sobresaliente. Al igual que ocurría con Oiza, sus palabras empujaban a irse de la escuela y llegar a casa lo antes posible para ponerse a proyectar.
El segundo es un viaje a Granada que montó durante la huelga por la Ley de Atribuciones. Vimos el programa en un corcho de la ETSAM. Nos apuntamos Jorge, Rosa y yo y fue una gozada. Nos abría todas las puertas de la Alhambra y tuvimos una visita de lujo, contada desde su ideología, de nuevo tan lejana, pero tan ilusionante en lo que compartíamos con él: la arquitectura.
El primer contacto con Carvajal de un estudiante de bachillerato de mi generación era la foto de la Torre de Valencia tras la Puerta de Alcalá en el libro de Historia del Arte de Anaya de COU, como ejemplo de horror urbanístico. Probablemente lo era, pero es una injusticia no pararse a ver la calidad del estupendo rascacielos madrileño.


El edificio que más me ha gustado siempre de Javier Carvajal es el de Marques De Riscal.


También le tengo cariño al de Adriática, que contribuye a salvar en parte la Plaza de Emilio Castelar, junto a la embajada americana y el cubo de vidrio de Rafael de la Hoz.
Edificio Allianz, antes Adriática

Esta tarde me iré a hacer mi personal homenaje en Vitoria, entrando a echar un nuevo vistazo a la estupenda Iglesia de los Ángeles, una de sus mejores obras en el País Vasco. La casa de Ondarreta en Donosti hace tiempo que fue demolida sin mayor contemplación.




Comienza el derribo de villa Sobrino

3 comentarios:

  1. yo tambien lo tuve de profesor de proyectos en tercero con Fullando de auxiliar, 1967, y guardo buenos recuerdos como alumno. En particular recuerdo una visita a su casa en construcción Somosaguas, creo que cerca de TVE, un día de fiesta y que me atendió muy afable (yo iba con mi padre que había venido a Madrid), aunque su forma de entender la vida y esta profesión no eran las mías.
    Coincido contigo en que la torre de Valencia es un gran edificio y que el asunto se sacó de quicio con fotos trucadas opticamente. En fin...DEP

    ResponderEliminar
  2. Pues yo he tenido el privilegio de poder vivir en la Casa Sobrino de Aravaca durante largas temporadas. Una maravilla de edificio muy adelantado a su epoca.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿La casa Sobrino de Aravaca tiene alguna relación con la de Onderreta?

      Eliminar